Las primeras impresiones

Conoce tu Centro

 

Empezar un nuevo curso con profesores, amigos y ambientes diferentes  puede que resulte como una nueva aventura: intrigante, misteriosa y un poco estresante. No queremos que se acaben las vacaciones, pero, a veces la curiosidad nos mata y sin quererlo nos vienen ganas de empezar lo que será el centro de nuestras vidas durante  gran parte del año, aunque eso te de un poco de respeto. Esto es lo que me pasó a mí unas semanas antes de empezar esta aventura en la que ahora estoy metida. Ahora, debo confesar que realmente no era lo que me esperaba. Quizás porque venía de un colegio muy diferente a este, no lo sé. Lo que sí que sé es que realmente me siento muy cómoda y eso se aprecia mayoritariamente por la mañana.

Hoy me he levantado y en vez de sentir pesar por tener que ir al instituto, me he alegrado de que hoy fuera hoy y no he deseado trasladarme de un salto al fin de semana. Esta sensación la tengo desde hace dos semanas, cuando volví a coger la mochila y todo un montón de conocimientos pasados a papel y me encaminé hacia el que durante dos años será mi principal eje evolutivo.

Puede que estas ganas sólo las sienta al principio, por la novedad y el sentimiento de empezar a formar parte de algo nuevo. Pero mientras las sienta, el tiempo que pase aquí no será repetitivo, cada día será único y especial y nunca te diré que hoy ha sido igual que ayer. Pero bien, solo llevamos dos semanas de curso y no lo he vivido durante el suficiente tiempo como para valorarlo, así que me plantearé un objetivo. Escribiré lo que siento ahora y al final de curso haré lo mismo; así veré el cambio. Los humanos tendemos a cambiar mucho de opinión... pero espero que de aquí a nueve meses sea la misma.

 

Laia García

1º BT3