¿Por qué este proyecto UNESCO?
La dinámica económica internacional hace que los países del Tercer Mundo sean cada vez más dependientes de los países desarrollados (a nivel tecnológico, financiero, comercial, cultural,etc.) y que su subdesarrollo se reproduzca en formas cada vez más injustas. Una de las consecuencias de este diferencial de renta es que cada vez sea más amplio el flujo migratorio del Sur hacia el Norte y, por lo tanto, que también sea superior la multiculturalidad existente en países como el nuestro, especialmente en las grandes urbes como Barcelona.
La situación de envejecimiento demográfico de los países desarrollados y el descenso de la población activa hará necesario que, en un plazo relativamente corto, algunos trabajos sean ocupados por inmigrantes, trabajadores llegados de fuera, en las mismas condiciones laborales y legales.
Estos colectivos de inmigrantes están sufriendo actualmente las consecuencias más negativas de la marginación social y su integración en el denominado Cuarto Mundo, con unas condiciones de vida totalmente insoportables.
Por todo ello es necesario sensibilizar a los/las jóvenes -a través de su educación- de que:
El mundo es de todos y no hay derechos sobre los territorios y sus riquezas.
Las fronteras solo responden a criterios organizativos de los Estados pero no han de suponer aspectos desintegradores.
Todos los hombres y mujeres tienen los mismos derechos, independientemente del lugar donde hayan nacido, el color de la su piel, la cultura a la que pertenecen, o de su renta per cápita.
La diversidad cultural es un medio para enriquecer nuestra propia cultura.
La aceptación, la comprensión y el trato igualitario de cualquier ser humano son aspectos básicos en nuestras relaciones humanas.